jueves, 7 de noviembre de 2013
LAS FORMAS BÁSICAS DE ENSEÑAR
LAS FORMAS BÁSICAS DE ENSEÑAR
Apoyado en las formas básicas de enseñar que plantea Liliana Sanjurjo, he caído en la cuenta de que prefiero, o suelo recurrir con más frecuencia, al diálogo y el interrogatorio didáctico y las explicaciones. Pero he notado, sin embargo, a lo largo de mis prácticas que es indispensable dentro del aula apelar a la mayoría de ellos en determinadas situaciones.
Me ha tocado en diversas ocasiones tener que apoyarme en ejemplificaciones y analogías para hacer entender algunos temas y han sido frecuentes mis narraciones animadas con el fin de “atrapar” a los alumnos y tratar de hacer que relacionen la teoría que les estaba explicando con sus vivencias cotidianas.
También me ha sucedido (en ambas experiencias) tener que abandonar el diálogo y apelar a actividades, debido a que no lograba captar la atención del grupo en su totalidad, ya que en varias ocasiones algunos grupos de alumnos tendían a dispersarse, haciendo entrar al resto de sus compañeros en la misma dispersión. A pesar de esto, siempre que podía, apostaba al diálogo y los interrogatorios, por que considero que de esta forma uno tiene la posibilidad de abrirle interrogantes o inquietudes a los alumnos para tratar de responderlas en el acto, esto hace que el mismo se anime a preguntar y participar de estas interacciones, para sacarse las dudas. Por eso, siempre trataba de que las interacciones fueran ordenadas e intentaba que participe la mayoría de los alumnos. Considero que es indispensable, también, poder crear un clima de confianza en los diálogos para que los chicos se abran a preguntar y sacarse inquietudes.
Quedé bastante conforme con estas primeras experiencias, debido a que, creo, en gran parte he cumplido con lo que me planteaba, respecto del clima de confianza en los diálogos y traté siempre de hacer participar a todos.
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